Cómo reconocer una buena fotografía

good-photographDefinitivamente lo que ha hecho que las fotografías famosas sean las más resaltantes del mundo, no es precisamente el mejor lente o el mejor equipo, sino el realismo que le transmiten a quienes la observan. Es obvio, entonces, que hace falta la técnica del hacedor, y es que hoy en día hasta los teléfonos celulares poseen características para hacer una buena fotografía si se utiliza una buena técnica.

Una de las más utilizadas y recomendadas por los especialistas en este campo es la regla de los tercios, la cual se basa en dividir la imagen mentalmente en nueve partes utilizando dos líneas paralelas horizontales y dos verticales, para situar al sujeto en los vértices centrales. ¿Por qué constituye una buena fotografía aquella elaborada bajo esta técnica? Porque los puntos fuertes se encuentran en el área de mayor enfoque visual.

No obstante, algunos autores difieren de esta regla universal que ha sido usada durante años, pues para obtener una buena fotografía también se requiere que el observador capte la esencia de la imagen. Si esto se logra, entonces el objetivo ha sido logrado.

Entre algunos de los aspectos a considerar y que no dependerían de un ojo que esté educado para visualizar una fotografía, está la capacidad que tiene el autor de ella para recrear una historia. Esto se hace a través de composiciones inteligentes en la que todos sus elementos se encuentren en suma armonía.

Técnicamente, lograr una buena fotografía requiere de muchos clics en el obturador por parte del fotógrafo. Si la imagen provoca una reacción instantánea, ya sea de rabia, dolor, alegría o risa, será catalogada como una de las buenas. Por otra parte, el espectador debe ser capaz de ver más allá que lo obvio, poner su mente a volar y considerar que existe un mensaje en lo que se le muestra.

En definitiva, si una fotografía es reflejo de la realidad, genera una reacción, transmite emociones, está bien compuesta y manifiesta una historia, el fotógrafo será galardonado por los ojos de quienes reciben su mensaje.